Inicio
(011) 5197-6461   154-9373138 (movil)
Contacto: Norberto Vogel   norbi@vogel.com.ar 
Skype: norbivogel
Todos los derechos reservados Copyright © 2013 Norberto Vogel
norbi@vogel.com.ar
Contacto: Norberto Vogel 
Música y liderazgo
En otros posts he hablado acerca de los efectos de la música sobre diferentes facetas del ser humano, y especialmente acerca de su capacidad para orientar nuestra actitud, nuestro pensamiento y nuestro comportamiento. Hoy quiero hacer un pequeño apunte acerca de la relación entre música y liderazgo, un binomio que, como veremos, conjuga a la perfección.
La música tiene mucho que ver con la innovación y el liderazgo creativo. Cualquier acto de interpretación, como es el caso de la ejecución de una pieza musical, supone la incorporación de la visión personal que el intérprete tiene sobre la partitura, de su propia manera de entender la obra y de transmitirla a través de su instrumento
. Una obra musical no está terminada hasta que no es interpretada por una formación musical determinada. La partitura no suena.
Es por este motivo por el que existen infinidad de versiones, de interpretaciones musicales diferentes de una misma pieza (basta con echar un vistazo a las discografía de música clásica y ver la cantidad de grabaciones que existen y que se siguen realizando de obras sobradamente conocidas por el gran público, muchas de las cuales cuentan ya con una grabación considerada "canónica" por los expertos y críticos musicales).
Son posibles tantas versiones como músicos y orquestas que la ejecuten, tantas como directores de orquesta al frente de una formación instrumental.
Con respecto al liderazgo creativo, debemos tener en cuenta que una orquesta está formada por un elevado número de músicos que ensayan juntos una media de 6 horas diarias (conciertos aparte), durante cinco o seis días a la semana. Una actividad que puede extenderse durante varias décadas.
Es necesario un elevado aporte de creatividad y de experimentación por parte del director no sólo para mantener la motivación de los intérpretes, sino para saber cómo afrontar los momentos de crisis dentro de una orquesta, tanto los derivados de la propia dificultad de muchas obras, cuyo ensayo y montaje hay que saber abordar rompiendo muchas veces con las metodologías preestablecidas, como las crisis derivadas de la interacción y la implicación personal y emocional de los propios músicos.

La música nos proporciona numerosos ejemplos sobre el liderazgo y el trabajo cooperativo: cómo escucharse unos a otros, cómo comunicarse y colaborar con los demás, cómo usar la imaginación y la creatividad para resolver problemas…
Tal y como decía el director de orquesta Leonard Bernstein, "la mejor manera de conocer realmente algo es poniéndolo en el contexto de otra disciplina".
Dirigir una orquesta es muy similar a dirigir una empresa. Una única persona al frente de un gran número de profesionales, juntos para conseguir obtener el mejor resultado posible de su trabajo: la mejor interpretación, el mejor sonido, la música con más alma.

Hay tantas formas diferentes de llevar una empresa como de dirigir una orquesta. Y el resultado será completamente diferente en cada caso.
No hay dos orquestas que suenen igual, e incluso el sonido de una misma orquesta varía enormemente dependiendo de quién esté al frente de la misma.

Valiéndose de esta comparación, el director israelí Itay Talgam demuestra en esta conferencia TED cómo depositar la confianza en las personas que conforman esa orquesta, dar la oportunidad de que cada uno se exprese, reconocer el valor del individuo dentro del colectivo y saber ejercer una autoridad sin parecerlo son algunas de las claves para no sólo obtener el mejor resultado musical, sino para conseguir una mayor integración, que cada miembro de esta empresa que es la orquesta se sienta completamente realizado como músico y como parte importante de ese éxito.  Aprender a sacar lo mejor de cada uno.

http://www.ted.com/talks/view/lang/es//id/663